CLIENTE
N***(Marca protegida)
Cuando una plataforma bancaria digital empieza a crecer, los problemas de diseño no siempre se notan de inmediato. Aparecen poco a poco: pantallas que no se sienten del mismo producto, componentes que se comportan distinto según el módulo, decisiones visuales repetidas una y otra vez por distintos equipos. Lo que en una etapa temprana parece manejable, se convierte rápidamente en fricción operativa. Ese fue el punto de partida de este proyecto. Una institución financiera con un producto digital en expansión necesitaba ordenar su ecosistema visual y funcional sin frenar el crecimiento del negocio. El objetivo no era solo “unificar la interfaz”, sino crear una base sólida que permitiera diseñar, desarrollar y escalar el producto con coherencia y velocidad.



Objetivo planteado
En el sector financiero, la consistencia visual no es solo una cuestión estética, sino un factor crítico de confianza, escalabilidad y eficiencia operativa. Cuando una plataforma bancaria digital crece —nuevos módulos, nuevas funcionalidades, nuevos equipos—, la ausencia de un sistema de diseño sólido se convierte rápidamente en un problema estructural. En UserDesigners trabajamos junto a una institución financiera en la creación de un sistema de diseño completo, capaz de soportar la evolución de su producto digital sin comprometer la experiencia del usuario ni la coherencia de marca. Este artículo explora qué se puede (y se debe) construir cuando se diseña un sistema de diseño para banca digital, sin revelar información sensible del cliente.Desde UserDesigners abordamos el proyecto entendiendo que, en banca digital, el sistema de diseño no es un entregable decorativo. Es una herramienta estratégica. Comenzamos alineando los fundamentos visuales con el propósito del producto: una interfaz sobria, clara y altamente legible, donde cada decisión visual transmitiera confianza y control. La paleta cromática, la tipografía y los niveles de jerarquía se definieron pensando en uso real, no en tendencias. A partir de ahí, el foco estuvo en construir componentes reutilizables que respondieran a necesidades concretas del producto financiero. Inputs para montos y datos sensibles, estructuras para movimientos y transacciones, estados de carga, confirmaciones y alertas críticas. Cada componente se diseñó considerando sus estados, su comportamiento y su uso tanto en desktop como en mobile, evitando soluciones ambiguas o abiertas a interpretación.
Solución
Impacto real en el producto digital Aunque no se pueden compartir métricas específicas, este tipo de sistemas genera beneficios claros: * Menor fricción en el desarrollo * Interfaces más consistentes y predecibles * Mejor experiencia para usuarios finales * Mayor velocidad para lanzar nuevas funcionalidades * Reducción de errores visuales y de interacción * El rol del UX en sistemas de diseño financieros Un sistema de diseño no es solo UI. Debe construirse desde: * UX Research * Comprensión del usuario financiero * Análisis de flujos críticos * Evaluación de riesgos de error * Accesibilidad y cumplimiento normativo En banca digital, el diseño mal hecho cuesta dinero. El impacto de este tipo de trabajo no siempre se mide en una sola métrica, pero se percibe claramente en la operación del producto. La consistencia reduce errores, acelera decisiones y genera una experiencia más predecible para el usuario final. En productos financieros, esa previsibilidad es sinónimo de confianza. Este proyecto reafirma algo que vemos constantemente en fintech: un buen sistema de diseño no solo mejora la interfaz, mejora la forma en la que el producto se construye y crece.




